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Escoger bien la ubicación del huerto

Los factores fundamentales que hay que tener en cuenta para la elección del espacio del huerto son los siguientes:

A

La luz: la parcela tiene que estar orientada al sur, o que al menos reciba varias horas de luz solar al día. La orientación de las líneas de cultivo deben de estar orientadas al noreste.Los huertos tienen que tener un mínimo de 6 horas aproximadamente de luz directa durante el mes de junio (mes de máxima radiación).

B

Acceso al agua: tenemos que asegurarnos que a la parcela llega agua fácilmente. Es importante, que haya una salida de agua cercana para llenar la regadora o preferiblemente para conectar el grifo del riego automático. Será necesario observar el huerto a menudo y estar atentos a la meteorología. En pleno verano el huerto puede necesitar un riego casi diario.

C

Tamaño: no existe un tamaño mínimo; en una maceta ya se puede hacer un huerto. Como indicación, con 30-50 m2 ya podemos conseguir una producción de hortalizas básica. Para una familia de 4 personas es recomendable una parcela de unos 100 o 200 m2.

Antes de sembrar o plantar nada, es importante dedicar un tiempo a preparar el terreno. Si hacemos bien este paso, las semillas y las plantas jóvenes tendrán un mejor inicio, y después el mantenimiento será más fácil y agradecido.

El recipiente y el contenido
A

Remover la tierra

Labrar, remover la tierra o airearla. Necesitamos una azada o un motocultor.

El recipiente y el contenido
B

Deshacer las piedras y las malas hierbas

Para conseguir un terreno ideal para sembrar debemos obtener una superficie con una textura fina y sin terrones, por lo que desharemos las piedras grandes y la materia vegetal vieja que se forma cuando se labra la tierra.

El recipiente y el contenido
C

Anivelar y alisar

Pasar el rastrillo para anivelar y alisar la tierra.

El recipiente y el contenido
D

Abonar

Esparcir el compuesto o el estiércol por toda la superficie del bancal. Nosotros recomendamos poner un grosor entre 0,5 y 5 cm.

El recipiente y el contenido
E

Hacer los bancales

Existen diferentes maneras de preparar la tierra. Hay quien hace surcos,caballones, bancales… Los bancales elevados tienen muchas ventajas, como limitar el espacio cultivado y evitar que pisemos la tierra del cultivo.

¿Cómo se preparan los bancales elevados? 1 Marcar exactamente en lugar y las dimensiones que ocuparan los bancales mediante unas estacas y unas cuerdas. Por ejemplo, 1,20m por 5 o 6m, dejando unos pasillos de 50-70cm.
2 Coger la tierra de los pasillos y depositarla sobre los bancales hasta que la altura del bancal sea aproximadamente de 30-50cm.
3 Pasar el rastrillo para distribuir la tierra uniformemente y anivelarla.
4 Dar forma inclinada a los laterales del bancal con el rastrillo.

El Riego El Riego El Riego El Riego

Existen diferentes sistemas de riego, desde el riego manual, el riego por inundación, el riego de aspersión, hasta el riego por goteo.

Planificar la producción

Se aconseja realizar un croquis del espacio cultivable disponible.

Para PLANIFICAR correctamente la sucesión de la siembra y la plantación a lo largo del año, se tiene que tener en cuenta que cada variedad de planta tiene un ciclo de desarrollo y producción diferente, y por lo tanto, su cultivo mantendrá ocupado un espacio del huerto durante un periodo de tiempo determinado.

También se tiene que tener en cuenta las rotaciones, para mantener la salud y la fertilidad del suelo, y no repetir en una misma parcela una misma planta durante varios años.

Una norma sencilla a seguir es alternar plantas exigentes en nutrientes con plantas medianamente exigentes, seguidas de plantas poco exigentes y acabar el ciclo con plantas que mejoran la tierra:

Plantas exigentes: plantas que se desarrollan bien cuando la tierra tiene muchos nutrientes (tierra muy abonada). Las patatas, calabazas, calabacines, tomates, pimientos, berenjenas, melones, pepinos, sandías y coles son algunos ejemplos.

Plantas medianamente exigentes: plantas que necesitan una tierra con nutrientes, pero pueden desarrollarse después de cultivar plantas exigentes. Por ejemplo las acelgas, lechugas, escarolas, puerros y rábanos.

Plantas poco exigentes: plantas que se pueden desarrollar sin añadir adobo o compuesto en la tierra. Lo son las cebollas, los ajos y otras leguminosas como los guisantes, los garbanzos, las habas.

Plantas que mejoran la tierra:: plantas que enriquecen la tierra donde se desarrollan. Las leguminosas y el trébol son algún ejemplo.